El Libro Perdido de Nostradamus

 

nostradamus[1]

Se encontró en 1994, en Italia, y a diferencia del estilo usual que se le conoce, este contiene dibujos o acuarelas.

¿Qué sentiría ud. si en un canal de televisión iraní anunciaran que Nostradamus vaticina que el “anticristo” es Occidente?.

A lo largo de la historia, Nostradamus ha sido un personaje al cual se le acude para encontrar respuestas al desastrozo destino que nos depara. En 1994 se encontró un libro con acuarelas o dibujos que le indican a investigadores que se trata de un libro de Nostradamus que estaba perdido. El asunto es, que al parecer no era un libro que se andaba buscando. Aún cuando la autoría se le atribuye a Nostradamus, no hay concenso al respecto porque Nostradamus no era un dibujante, pero su hijo sí.

El History Channel hizo un programa para tratar este tema, invitando a los investigadores y otros personajes a opinar sobre lo que entendían de aquellas profecías dibujadas, en la imagen de la nota se muestra una de las acuarelas, que la atribuyen al actual Papa interpretando que las personas le dan la espalda. A medida que se avanza en el programa, van dando algunas interpretaciones relacionados con los hechos actuales, indicando que Nostradamus habla del anticristo y hacen apuntar los dardos al terrorismo y los musulmanes.

¿Y Bush?. Por ningún lado. ¿Y las guerras de Vietnam, Afganistan, Irak?. Ni rastros. Brevemente se habla de una profecía escrita en los libros anteriores y muestran pequeñas escenas del bombardeo a Irak.

¿Realmente el libro perdido es real? o ¿es acaso una manipulación mediática para dejar mal parados a “oriente” y “justificar” astrológicamente las guerras iniciadas por occidente?. Finalmente, History Channel concluye que Nostradamus predice en este libro la caída de la Iglesia Católica.

¿Ud. a quién le cree, a Nostradamus o a los que hacen interpretaciones de él?

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¿existio la Atlántida?

Atlantida[1]
Se dice que el nombre de Atlántida fue dado en honor de su primer gobernante, Atlas, uno de los hijos de Poseidón que se rebeló contra los dioses y fue condenado por Zeus a cargar sobre los hombros la bóveda del cielo.

Aunque no existe ningún hallazgo arqueológico que avale su existencia, existe una larga lista de lugares potenciales que se disputan las coordenadas en las que pudo existir este continente y su civilización.
Toda la leyenda de la Atlántida surge de una misma fuente: “Los diálogos de Platón”. En dos de estos diálogos, mantenidos por Platón con Critias y con Timeo, se hace una descripción bastante exhaustiva sobre la Atlántida, su geografía, sus habitantes y su forma de vida. Platón asevera en sus “diálogos” que esta historia les fue relatada por el sabio griego Solon, quien a su vez la recibió de un sacerdote egipcio.

Se describe como una historia genuina la narración acerca de un pueblo originado por los dioses que habitaba en una gran isla situada más allá de las Columnas de Hércules (actualmente el Estrecho de Gibraltar) y que superaba en superficie a Asia y Libia juntas.

Según este relato, el poderío de los gobernantes atlantes alcanzaba gran parte de Europa y de Egipto pero cometieron el gran error de pretender someter a los atenienses, quienes triunfaron finalmente sobre los invasores (no es extraño, considerando que Platón era griego) a la vez que liberaron a los otros pueblos sometidos. Al cabo de un tiempo, intensos terremotos y grandes inundaciones acabaron con la Atlántida (y con los gloriosos guerreros atenienses) en un solo día.

En los Diálogos también se describe como vivía la civilización atlante con bastante detalle. Esta civilización tuvo su origen en la unión del dios Poseidón con una mortal llamada Cleito. El amor de Poseidón por Cleito era tan grande que, para protegerla, aisló la isla de todo cuanto la rodeaba por medio de dos anillos de agua y tres de tierra, fosos inundados y muros alternados. Convirtió así el centro de la isla en un círculo.

El suelo de la isla era inmensamente rico, y con el se edificaron templos y palacios de gran hermosura y magnitud, a la altura de sus moradores. También construyeron puertos y dársenas para los barcos que transportaban mercancías procedentes de todo el mundo y construyeron un gran canal que, partiendo desde el centro de la isla, desembocaba en el mar.

Cada una de las provincias en que se dividía la Atlántida estaba gobernada por un rey, y todos ellos seguían la ley de Poseidón, escrita en una columna de oro y cobre erigida en medio de la isla. Los habitantes que en un principio vivían y pensaban de acuerdo a la ley, iniciaron su decadencia tras comenzar a mezclarse con los mortales, por lo que Zeus decidió castigarlos.

Para atenernos al rigor histórico, la heroica hazaña bélica en la que los atlantes fueron derrotados por los atenienses tuvo lugar, según el sacerdote egipcio, hace más o menos unos 9.000 años. Como Solon vivio alrededor del año 640 a.C. podríamos deducir que la Atlántida alcanzo su mayor apogeo aproximadamente en el año 10.000 a.C.

Del origen de esta civilización no se tiene conocimiento alguno; ahora bien, es necesario admitir que los principales datos de la existencia real, o no, de la Atlántida provienen de un relato sobrecargado de leyendas, y que éstas suelen encerrar una veracidad que ha soportado una considerable deformación, pero que cuya búsqueda no resulta del todo irrealizable.

Tampoco debemos olvidar que los mitos griegos (donde aparecen las leyendas atlantes), fueron imaginados y/o creados por la gente que vivía en regiones que mantenían estrechos contactos con la Creta Minoica (una superpotencia económica y política de la antigüedad), de hecho, los cretenses tenían sometidos a los atenienses.
¿Dónde está la Atlántida?

Podemos así apreciar que existe gran similitud entre la isla de Creta y la Atlántida, además, ocurrió un hecho muy significativo: la gran explosión del volcán de la Isla de Thera (hoy en día Santorini) que tuvo lugar aproximadamente en el siglo XVI a.C.

Los geólogos americanos Shenk y Stanley encontraron restos de la gran explosión de Santorini al analizar restos volcánicos en el río Nilo. Unos vulcanólogos daneses encontraron restos de este volcán en Groenlandia, a unos 3000 Km. de distancia. La hipótesis de la explosión se ve avalada por algunos relatos bíblicos; para algunos conocidos investigadores, la separación de las aguas del Mar Rojo y el ensombrecimiento del cielo en Egipto fueron la consecuencia directa de la erupción volcánica de la isla de Thera.

También los chinos afirman, en algunos manuscritos antiguos, que durante el reinado del emperador Xieh, los campos del cálido valle del Río Amarillo aparecían cubiertos diariamente por escarcha. Después de las erupciones de los volcanes Laki (Islandia, 8 de julio de 1783) y Tambora (Indonesia, 5 de abril de 1815) parece ser que ocurrieron fenómenos similares.

Indudablemente la catástrofe de Santorini no es única. Un caso similar ocurrió con el volcán Krakatoa (al suroeste de Indonesia, entre Java y Sumatra) el 26 de agosto de 1886. El gran estallido de este volcán produjo una ola colosal que destruyó las costas de Java y Sumatra, de la misma manera que el volcán de Santorini podría haber aniquilado la civilización atlante.

Pero existen otras coordenadas que se diputan con Santorini la ubicación del reino perdido:

  • La Isla de Pharos (frente al delta del Nilo)
  • La cordillera del Atlas (conjunto montañoso al Norte de África)
  • La desaparecida civilización de Tartessos (en las proximidades de Cádiz)
  • El antiguo lago de Tritonis (hoy, marismas de Chott el Djerid y Chott Melrhir)

Hay quien señala a los guanches, los primitivos habitantes de Canarias, como los descendientes de los atlantes, basándose en que las momias guanches son de elevada estatura. Pero si se recurre a la antropología, queda claro que los guanches procedían de las costas africanas.
El escritor griego Plutarco (c. 50 d.C.) sugiere que la Atlántida podría buscarse en Escandinavia (la región del norte de Europa que comprende Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia e Islandia).
También se menciona la Atlántida en la zona del Canal de Korinthos, una brecha de 6,3 Km. abierta a través del istmo del mismo nombre, que une el Peloponeso con el resto de Grecia; una zona muy propensa a los terremotos.

La verdad sobre los Vampiros

vampiros[1]

Un vampiro es, según la cultura popular de varios países, una criatura que se alimenta de sangre de seres vivos para mantenerse activo.

Probablemente la figura del vampiro presente en el folclore de muchas culturas desde tiempos inmemoriales, proviene de la necesidad de representar uno de los arquetipos primordiales, según la concepción de Carl Jung, como “La sombra”; es decir los instintos ocultos y oscuros y así sería la encarnación del mal como entidad; pero posiblemente el mito básico conexo con esta figura es el de la sangre como fuente de poderío o vehículo del alma, combinado con el temor a la muerte, a la depredación, o la fascinación por la inmortalidad. Algunos estudiosos del vampirismo han sugerido que estas leyendas se hallan relacionadas total o parcialmente con casos de patologías reales como la rabia o la porfiria.

La figura del vampiro se encuentra a lo largo de los siglos no sólo en Europa, sino también en Asia, América y Oceanía. El miedo es una de las fuerzas más poderosas que mueve a las personas, y la experiencia del temor a lo misterioso y desconocido se encuentra profundamente presente en la cultura de todas las naciones del mundo. En esta experiencia, la figura del vampiro, con sus evocaciones antropofágicas de telúrica espiritualidad pagana, irresistible sexo salvaje, sangre caliente derramada y gélida autoridad, ocupa un lugar central. En palabras de Albert Einstein, “fue la experiencia del misterio combinada con el miedo lo que engendró la religión”. Pero también, siguiendo al famoso científico, “la experiencia más hermosa que se tiene a nuestro alcance es el misterio. Es la emoción fundamental que está en la cuna del verdadero arte y de la verdadera ciencia. El que no la conozca y no pueda ya admirarse, y no pueda ya asombrarse ni maravillarse, está como muerto y tiene los ojos nublados.”

Estos seres se caracterizan por ser increiblemente hermosos, tener piel pálida y fría, tienen una gran velocidad y fuerza, y, por supuesto, beben sangre…

VIVIENDO EN OTRO CUERPO(Disforia de Genéro)

¿Cómo es vivir en el cuerpo equivocado?

En los últimos años, y cada vez con mayor frecuencia, se han publicado muchos casos de disforia de género o síndrome de Benjamín. Pero, ¿qué es este desorden?

La disforia de género es un desacuerdo o un desajuste muy profundo entre el sexo biológico y el sexo psicológico, es decir, entre el sexo con el que se nace y el que la persona siente como propio.

Se estima que padecen disforia de género una de cada 30 mil personas nacidas con genitales masculinos y una de cada 100 mil personas nacidas con genitales femeninos.

Son personas que, desde pequeños, sienten que su identidad mental no encaja con su fenotipo genital. Son hombres que se sienten atrapados en cuerpos de mujer y mujeres que se sienten encerradas en cuerpos de hombre y que necesitan ser “aceptados social y legalmente” en el género correcto para “alcanzar una vida normal”.

Cuando los individuos necesitan adaptar su fenotipo con hormonas y cirugía para hacerla coherente con su identidad de género, se denomina transexualismo, término acuñado a mitad del siglo XX.

Las causas de la disforia de género son todavía desconocidas. Existe una hipótesisque sostiene que se puede considerar al síndrome de Benjamín como una condición del desarrollo neuronal del cerebro (que comienza durante el desarrollo fetal y continúa después del nacimiento) y otra que se debe a una suma de problemas genéticos, más la educación que recibió la persona en su seno familiar y las experiencias de vida.

Se desprende de esto, entonces, que su origen es complejo y en él indicen factores por demás variables, como biológicas, psicológicas y sociológicas. Por ello, el diagnóstico que se realiza en los pacientes debe ser muy, muy cuidadoso y personal y lo mismo su tratamiento. El cual, por lo general, se caracteriza por un método hormonal, cirugías correctivas (de adecuación de sexo) y apoyo psicológico para enfrentar la situación.

Casos

Uno de los casos más famosos de disforia de género es el de la cantante adolescente alemana Kim Petras, que nació como Tim y que se convirtió en la transexual más joven del mundo, ya que se realizó operación de adecuación de sexo a la edad de 16 años. Petras, había comenzado su adecuación de género a los 12 años cuando inició un tratamiento hormonal y según aseguran sus padres, desde los dos años, ella ya había empezado a insistir que era una niña.

En una entrevista sobre su cirugía dijo: “Siempre me preguntan si me siento como mujer, pero la verdad es que siempre me he sentido como mujer, solo que terminé en el cuerpo equivocado“.

En la Argentina, fueron públicos dos casos de mujeres encerradas en un cuerpo de hombre cuyas historias culminaron con un final feliz.

Así como Kim, Nati (nacido como Marcos) es una joven que luego de atravesar un largo camino lleno de conflictos judiciales, logró ajustar su sexo en el 2007, a los 17 años. Los activistas por los derechos de los homosexuales de Argentina consideran que es el primer caso de este tipo en toda América Latina.

Antes de la operación, Nati había declarado que “todo esto vale la pena, porque va a mejorar mi vida, va a cambiar mi cuerpo, no mi sexo: yo siempre fui mujer” y que “siempre noté algo que no estaba bien en mi cuerpo y a medida que fui creciendo esa sensación de sentirse en un cuerpo ajeno fue como agrandándose“.

Por su parte, Alejandra Victoria pudo realizar su deseo en la adultez. Desde pequeña, su familia no aceptó su condición, como ella misma lo aseguró en una entrevista: “Siempre me trataron como varón, y yo me aburría en el autódromo o en la cancha. Entonces no se sabía lo que hoy se sabe, y los psicólogos trataban lo mío como desorden de la personalidad, hasta que un psicólogo dio con esto, pero ya de grande. Tuve que convivir con mi contradicción y es terrible luchar contra tu propia naturaleza”.

A los 47 años, Alejandra logró realizarse la cirugía para adecuar su identidad mental con su fenotipo genital. Ahora, siente que es la misma persona pero “viviendo de manera genuina” porque blanqueó “algo escondido”.

DIA DEL MEDIO AMBIENTE

PULMON

Día de reflexión para pensar en nuestra relación con el entorno.

Día para pensar en que debemos de dejar de ser la única especie que no sabe convivir en con su medio Ambiente.

CARTA DEL INDIO SEATTLE

DESPUÉS DE TODO, QUIZÁS SEAMOS HERMANOS

“CARTA ECOLÓGICA DEL JEFE INDIO SEATTLE, AL SEÑOR FRANKLIN PIERCE, PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA” 

En 1854, el Gran Jefe Blanco de Washington hizo una oferta por una gran extensión de tierras indias, prometiendo crear una “reservación” para el pueblo indígena. La respuesta del Jefe Seattle, aquí publicada en su totalidad, ha sido descrita como la declaración más bella y más profunda jamás hecha sobre el medio ambiente.

 

 

¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida.

Si no somos, dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrá, ustedes comprarlos?

Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo, cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.

Los muertos del hombre blanco olvidan de su país de origen cuando emprenden  sus paseos entre las estrellas; en cambio, nuestros muertos nunca pueden  olvidar esta bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas.

Somos parte de la tierra y asimismo, ella es parte de nosotros. Las flores  perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; éstos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.

Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, nos está pidiendo demasiado. También el Gran Jefe nos dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros. El se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil ya que esta tierra es sagrada para nosotros.

El agua cristalina que corre por ríos y arroyuelos no es solamente el agua sino también representa la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos tierras, deben recordar que es sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y que cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed, son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y, por lo tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe

distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos.

Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objeto que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la tierra dejando atrás sólo un desierto.

No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizás sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada.

No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar como se abren las hojas de los árboles en primavera o como aletean los insectos. Pero quizás también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido parece insultar nuestros oídos. Y, después de todo ¿para qué sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras (aguaitacaminos) ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada

entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos.

El aire tiene un valor inestimable para el piel roja ya que todos los seres comparten un mismo aliento – la bestia, el árbol, el hombre, todos espiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al hedor. Pero si les vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire no es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida, también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.

Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, yo pondré condiciones: El hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos

pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como una máquina humeante puede importar más que el búfalo al nosotros matamos sólo para sobrevivir.

¿Qué seria del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que le suceda a los animales también le sucederá al hombre. Todo va enlazado.

Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra está enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin de que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a si mismos.

Esto sabemos: La tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos, todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado.

Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él es sólo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a sí mismo.

Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, no queda exento del destino común. Después de todo, quizás seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizás el hombre blanco descubra un día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que El les pertenece lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es así. El es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco.

Esta tierra tiene un valor inestimable para El y si se daña se provocaría la ira del Creador. También los blancos se extinguirían, quizás antes que las demás tribus. Contaminen sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos.

Pero ustedes caminarán hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que los trajo a esta tierra y que por algún designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos porqué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Dónde está el matorral?

Destruido. ¿Dónde esta el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia.